miércoles, 22 de abril de 2009

Encerrada en un rincon de mi vida

¿Por qué lo hago? Ni idea. ¿Por qué busco esto? Tampoco lo se. ¿Por qué intento conseguir cosas y ninguna es para mi? Es algo que escapa de mi conocimiento.


Todos los días, a todas horas, intento que todos sean felices a mi alrededor, intento que sufran lo más mínimo posible, me amoldo a la gente para que se sientan agusto. Pero a veces, necesito que alguien se amolde a mi, que intenten hacer que la que sea feliz sea yo... Y no lo encuentro. Siempre cambiando por los demás, retrocediendo en mis decisiones para que la gente pueda ser feliz, para que no tengas que esforzarse en enfadarse conmigo ni tan si quiera. Busco la comodidad de los demás.
¿Y mi comodidad?¿Quien mira por ella? Nadie, como siempre. Una vez, por una vez alguien iba a hacer algo por mi, para que YO fuera feliz, y le he parado los pies. ¿Por qué?, se preguntará ninguna persona que lea esto. Por los demás. Porque se que hay quien no quiere que eso que alguien iba a hacer por mi se cumpla, porque se que miran por mi bien y ven que no es ese mi bienestar, no al menos cara al futuro. No quiero que nadie sufra por mi, ni que nadie escuche después mis quejas, que soporte mis llantos, que me aguante. Por eso, por la comodidad de los demás otra vez, le he parado los pies.
Muy a mi pesar, hoy se los pararé definitivamente. No es bueno para mi ni para los que me rodean que sufra, que intente algo que se que me es imposible, y me he cansado de luchar.
Me he cansado de ir siempre detrás de todo y de todos, de tener que luchar casi incluso por respirar. Quiero que, por una vez, alguien me ponga las cosas fáciles. Quiero poder decir "ahora, quien vive y es feliz soy yo; ahora alguien lucha por mi, se preocupa para que yo no tenga que sufrir". Con eso, me refiero a corto plazo. Necesito que, al menos una vez, sea alguien quien mire que yo no me enfade, que yo no sufra, que yo no tenga que hacer nada más que disfrutar del momento, que dejarme llevar y decir "ahora me toca a mi".
Dicen que de sueños se vive... Me he cansado de perseguir a mis sueños, que alguien lo haga por mi, porque me he sentado aquí, y no tengo intención de levantarme.


Sanyra.

1 comentario:

B dijo...

Qué decirte que no hayamos hablado ya tú y yo... no creo en la palabra "siempre" pero es que contigo siento que así es. Tan iguales, tú y yo, tan tatas. Y ¿sabes qué? Que lo que no te den los demás, te lo daré yo. Estamos en el mismo escalón, y no te voy a soltar la mano, vale? Y decirte gracias o te quiero, no es suficiente.